Fundadora

Sor María de la Luz Vázquez de Cristo Crucificado
Nuestra Madre Fundadora

(N.M. Doloritas)






HISTORIA

Tlaxcala no si empre ha sido estado, en la época prehispánica fue un señorío independiente. Después de la conquista fue Provincia.

En 1786 quedó incluida dentro de la intendencia de Puebla.

En 1793 formó un gobierno local hasta 1821.

En 1823 fue declarada Provincia de México y en 1824 declarada Territorio Federal. En la época del Centralismo (1836-1846) Tlaxcala formó parte del Departamento de México, con la categoría de Distrito, hasta que el Congreso Constituyente de 1857 lo declaró Estado Libre y Soberano de la Federación y tuvo su primera Constitución Política.

En 1847 México estaba en guerra con los Estados Unidos, y Tlaxcala era Territorio, y Hueyotlipan su municipio. Estando en estas guerras le tocó venir al mundo, como una bendición de Dios, a nuestra Madre Doloritas, en e año de 1850, en la Hacienda de la Luz, jurisdicción del Departamento de Hueyotlipan.

Sor María de la Luz Vázquez de Cristo Crucificado (N.M. Doloritas), nació el 17 de noviembre de 1846, en la hacienda de La Luz, jurisdicción de Hueyoltlipan en el estado de Tlaxcala. Sus padres fueron: Don José Tiburcio Trinidad Vázquez y Doña María Cresencia de la Luz N. Casados en legítimo matrimonio.

En el bautismo recibió el nombre de María Dolores Lusiana. A la edad de ocho años quedó huérfana de padre y madre. Las señoritas Guadalupe Matilde Izquierdo, sus madrinas de bautismo y confirmación, la ampararon y educaron cristianamente en su propia casa, sita en la calle del Puente de Leguísamo No. 1, ahora calle de Argentina No. 61, en el Distrito Federal.

En el libro de actas de bautismos de Hueyotlipan, aparecen otros dos hermanos de nuestra Madre Doloritas, un varón llamado José Gabriel Ignacio, cinco años menor y María Manuela Trinidad, ocho años más pequeña.

La señorita Dolores, muy joven acostumbraba frecuentar la iglesia de La Encarnación, sita en la calle de González Obregón No. 18, en el Distrito Federal, actualmente Biblioteca Iberoamericana. La joven sintió gran veneración por el capellán del templo de La Encarnación, R. P. Fray José del Refugio Morales Córdoba, cuyas virtudes procuraba imitar; solía confesarse con él y lo tomó como director espiritual. Nuestro Padre, advirtiendo sus grandes cualidades espirituales, le impuso el escapulario del Carmen y la exhortó a guardar fielmente las correspondientes  obligaciones. Viendo que su hija espiritual era fiel a la gracia de Dios y muy prudente y discreta, la invitó a formar parte de la asociación de Hijas de María, ya establecida en esa iglesia. Finalmente, como descubriera en ella un alma de elección, la invitó juntamente con las señoritas Manuela Méndez y
María de Jesús Maldonado, a poner los fundamentos de nuestra Congregación.

Las tres jóvenes en extremo prudentes y piadosas aceptaron las directivas del Padre Refugito y acogieron con gusto dar principio al Instituto que el Padre proyectaba establecer bajo el nombre de HIJAS DEL CORAZÓN DE MARÍA.

En 1873 fueron admitidas al postulantado por nuestro Padre Fundador, las 3 señoritas, cuando nuestra Madre Fundadora contaba con 27 años de edad.

En el año de 1874, en ceremonia privada en la casa de los señores Ortega escudero, bienhechores del Padre, sita en la calle de Medina No. 5, ahora calle de Cuba No. 92, en el Distrito Federal, nuestro Padre Fundador decidió poner el santo hábito a 5 señoritas: tres internas y dos externas, cambiándoles el nombre seglar por el de religión en señal de su consagración y compromiso.

Nuestra Madre Doloritas recibió el nombre de Sor María de la Luz de Cristo Crucificado, pero sus hermanas prefirieron llamarla con el nombre de bautismo. Habiendo cumplido el año canónico de noviciado en el año de 1875 emitieron los votos perpetuos solemnes de pobreza, castidad y obediencia, clausura y caridad, ya que estos eran los votos que hacían los religiosos de los Colegios Apostólicos de Propaganda fide, pues eran de clausura.

Pero, ¿quién fue nuestra Madre Doloritas?



Fue una religiosa que llevó una vida edificante practicando todas las virtudes, especialmente la caridad, la humildad, la obediencia, la mortificación, la paciencia y la penitencia. Alma de oración, amante de la Eucaristía y del silencio. Para todos tuvo una palabra de cariño, de mansedumbre y consuelo.


Su vida de oración fue muy intensa, guardaba el silencio como en el más riguroso de los claustros, observaba rigurosa disciplina y abrazaba la pobreza genuinamente franciscana. En lo humano, fue muy amable, cariñosa y caritativa, y en su trabajo muy cumplida. De semblante sereno ante religiosos y seglares.

Nuestro Padre Refugito la nombró superiora de la naciente Congregación, cargo que retuvo por su mucha virtud y prudencia hasta el fin de sus días. El mismo Padre Fundador nos describe cómo actuaba la Madre Doloritas en su delicada misión de superiora. “Es el obispo, el pastor de esta pequeña grey; ella, a ejemplo de Jesús busca a las ovejas descarriadas, cura sus heridas, mezclando el bálsamo de la mansedumbre con la fortaleza de la corrección, la superiora conoce bien el carácter de sus hijas, que son plantas exquisitas que en todas partes reverdecen encabezadas y sostenidas por la Madre Doloritas. Siendo siempre fieles a su vocación hasta la muerte a ejemplo de la Madre Fundadora, que fue fiel hasta el heroísmo.

Nuestra Madre Fundadora, fue una gran ayuda y excelente formadora para las hermanas internas, cuya caridad, discreción, humildad, prudencia y otras virtudes más, la hacían apta para la dirección espiritual y formación religiosa, ya que éstas constituían el corazón y centro de la naciente Congregación; y la propia Madre tenía que proveer la alimentación y buena marcha de la casa. Además, no dejaba de alentar, exhortar y dirigir maternalmente a las hermanas externas; sobre todo cuando se trataba de casos de enfermedad, pobreza, desaliento o de absoluto decaimiento. Su ocupación fue lavar y reparar la ropa de las iglesias.

Nuestro Padre Fundador puso su confianza, como inspirado por el Espíritu Santo, en nuestra Madre Doloritas, quien a fuerza de sacrificios heroicos logró no sólo mantener la naciente comunidad, sino acrecentarla. Fue una singular gracia de Dios, que para menester tan necesario encontrara nuestro Padre una excelente formadora, quien con toda razón comparte con él la gloria de ser Fundadora.

Nuestra querida y santa Madre tuvo cierta visión de futuro, como aconteció en los siguientes hechos: En marzo de 1895, cuando solicitó su ingreso a la Congregación nuestra Madre Clarita Aguilera Moncada, nuestra Madre Doloritas la recibió como si la conociera desde hacía tiempo; la recibió con mucho afecto. Nuestra Madre Clarita le expuso sus deseos y dificultades sobre su salud.
Nuestra Madre Doloritas como inspirada por Dios, dijo: “Por lo que a mí toca, no puedo oponerme a la voluntad de Dios, y creo que si alguna hermana se opone, Dios se encargará de convencerla; por mi parte, no sólo quisiera recibirla, sino darle el hábito luego, si esto fuera posible, para no dar más tregua a los designios de Dios en traerla a esta pobre casita, porque este es el lugar desconocido para vuestra caridad”.

Por estas últimas palabras “lugar desconocido”, conoció nuestra Madre Clarita que la Madre había tenido inspiración igual a la que ella antes recibiera.





 MARCO HISTÓRICO

Marco histórico en el cual se desarrolló la infancia de nuestra Madre Doloritas.

La historia de México en el siglo XIX, es una secuencia con grandes alteraciones. Se parte de la Nueva España y se llega al México Porfiriano. Entre estos dos momentos existió una larga serie de cambios, muchos de ellos violentos, que desembocaron en una determinada organización de lo económico, social y político. La historia de México en este siglo, es la historia de cómo México fue integrándose como nación. Como de quien pretendo escribir nació en el estado de Tlaxcala, paso a referirme a esta entidad.




TLAXCALA

Tlaxcala significa “lugar de las tortillas”


SITUACIÓN GEOGRÁFICA

Tlaxcala está situada en la parte central de la República Mexicana, es el estado más pequeño en superficie de todas las entidades federativas mexicanas.

HUEYOTLIPAN

En el siglo XVI se construyó el convento de Hueyotlipan; fue el tercero que erigieron los religiosos franciscanos, dedicado a San Ildefonso. Entre las haciendas de mayor importancia estaban las de este municipio.

DESCRIPCIÓN DE ESTA JURISDICCIÓN

Su clima es seco en invierto, semiseco en otoño, con lluvias de julio a septiembre. Con vientos de sur a norte, con velocidad de 11 Km. Por hora, helados de octubre a febrero, con humedad de 48%, temperatura media de 13 gradosC, precipitación de 869 mm. Hidrografía: arroyos y ríos en tiempo de lluvia. Flora: Bosques de encino y pastizales. Fauna: Conejos, liebres, ardillas, tlacuaches, topos, zorrillos y roedores; colibrí y golondrinas. Su población en el censo de 1990 fue de 761277 habitantes. Tiene 3914 kilómetros cuadrados de extensión. Está ubicada a más de 2000 metros sobre el nivel del mar. Colinda con los estados de México, Puebla e Hidalgo. Su
topografía es montañosa, altos volcanes como La Malinche al sur, que se eleva a 4640 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con clima templado, seco y frío, ya que se encuentra en una zona de llanos, situada entre dos altas sierras volcánicas: hacia el Oeste de la Sierra Nevada con sus volcanes: Popocatépetl, Iztaccíhuatl y Tlaloc. Hacia el Este el Macizo montañoso, que va desde el Cofre de Perote al Norte y Pico de Orizaba al Sur.